«La oposición tiene que salir de la comodidad del rechazo», aseguró Carla Carrizo

La vicepresidenta del bloque de diputados del radicalismo, Carla Carrizo, aseguró que la oposición debe dejar «la comodidad del rechazo y producir acuerdos» y pidió al liderazgo político que piense después de la pandemia de coronavirus para «poner fin a la fisura «, afirmando que» es una pequeña empresa «.

Carrizo también se refirió en una entrevista a Telam sobre la causa del aparente espionaje ilegal bajo el gobierno de Cambiemos y dijo que «la justicia debe investigar», advirtiendo que «el estado no está acostumbrado a competir con herramientas ilegales: no lo es. Puedes competir con espías o engañar a jueces o jueces, es un acuerdo que debe hacerse para ponerle fin «.

– Telam: ¿Cómo está progresando la agenda de género en el Congreso ya que hay varias comisiones que se centran en diferentes proyectos en los últimos meses?

– Carrizo: Hay mucho más progreso por hacer en la violencia política en el campo político, nosotros, los líderes políticos, somos los primeros en ser capacitados. Debemos perder el miedo. Ahora hay una distribución más equitativa, pero siempre existe la exclusión de las mesas políticas, el derecho a hablar sobre el terreno, las mujeres hablan menos. La violencia aumenta cuando las mujeres están en el poder. Igual todas las partes no son iguales. Esto sucede en todas las partes, en los ámbitos empresarial y sindical. Llegamos, pero ¿cómo llegamos allí? ¿Tenemos poder real? Hay una desventaja competitiva incluso cuando tenemos una oficina política. No hay tanta hermandad de mujeres allí, tocan uno y tocan todo. Frente a todo lo que parece diferente, se solicita menos permiso. Hay mucho que hacer a este respecto en el radicalismo.

– T: Como líder, ¿sufres o has sufrido esta situación de desequilibrio?

– C: El radicalismo tenía mujeres muy poderosas, Florentina Gómez Miranda, una radical fue Teresa Mercedes de Morini quien fue procesada, y desde allí se implementó la parte operativa de la cuota, las mujeres estaban en las listas pero en lugares no competitivos. Las mujeres radicales, a diferencia del peronismo, les resulta difícil hacer una bandera de la práctica y la irrupción, y eso cuesta hermandad. Las mujeres radicales pretenden alentarse, cuestionarse más, alentarse a sí mismas para incomodar a los demás. Tienen una agenda en espera de igualdad con la espontaneidad de civilizar esta marginación que tienen y a la que a veces se adaptan.

– T: ¿Qué opinas de la decisión del gobierno de intervenir en Vicentin?

– C: Creo que ganar una elección y gobernar esta lógica de impuestos sin haber consultado no va a funcionar. Si querían crear una línea innovadora, el mensaje y el mensajero estaban equivocados. En Argentina, hay que construir un futuro y veo que los líderes no están pensando en construir el país, están pensando en posiciones: la sociedad está esperando que se construya el gobierno. La presidencia no pertenece a quien la ocupa, pertenece a todos los argentinos, hay fatiga ciudadana en este sentido. No me gusta la antipolítica cuando es impulsada por políticos profesionales. Si la sociedad necesita quejarse, está bien, ahora que el liderazgo está comenzando a descalificar, me parece enorme, es una línea muy fina. No se puede denigrar a las personalidades presidenciales porque de esta manera se desprecia el poder de las urnas y se corona. Tenemos que comenzar a establecer límites.

– T: ¿Qué impresión tienes de las causas del espionaje? ¿Crees que puedes involucrar directamente al ex presidente Mauricio Macri?

– C: Me parece muy serio que la inteligencia es una herramienta para controlar a los políticos. Es como los jueces que producen casos: es una estrategia para demostrar poder, no para construir un gobierno. Es feo. No importa quién gobierne. El mayor fracaso de estos años de democracia es el poder judicial. Es por eso que el acuerdo debe ser entre todas las partes para producir una reforma seria: cada gobierno que viene comienza promoviendo un proyecto de reforma, pero la justicia no se reforma y son los grandes acuerdos los que deben hacerse, pero solo una parte no puede hacerlo.

– T: ¿Pero hay algún testimonio que implique directamente a Macri en la causa del espionaje?

– C: Es difícil saberlo porque será parte de una oración: veo que las personas involucradas se han quejado y eso me parece interesante porque es falso. Esta herramienta no es una herramienta de competencia. Estamos compitiendo con los votos, mientras tanto no tenemos un programa de país. Degrada la ciudadanía y la ciudadanía penaliza estas cosas. Debemos madurar y terminar con crack, que es un negocio para pocos y hay una audiencia para todos. Pero esta coyuntura debería hacer que los líderes piensen gobernar bien: el estado no está acostumbrado a competir con herramientas ilegales, no se puede competir con espías, ni con causas, ni con magistrados.

– T: ¿Cuál es el papel en este sentido que la oposición debería tener en este momento?

– C: Todos deben involucrarse. La oposición también debe tener otra demanda, otra construcción si la fracción negativa siempre debe producir acuerdos, salir de la comodidad del rechazo porque es un lugar conocido pero no es el papel que los argentinos nos necesitan. , la deslegitimación de la política no es justa: espero que el presidente sea abierto y llame a la oposición. Si alguien más no lo ha hecho, alguien tiene que comenzar a hacerlo. En algún momento, este ciclo negativo debe romperse. Las instituciones no pertenecen a los políticos.

– T: Usted era uno de los líderes del partido gobernante en el momento que trabajó más duro para que la despenalización del aborto pudiera ser aprobada en el Congreso. Pero falló. En este momento, y con un presidente que estaba a favor y prometió enviar el proyecto, ¿cree que podrá avanzar esta vez al sancionar el proyecto este año?

– C: Esperemos que este año, lo que importa es cómo son los procesos sociales. Durante el gobierno de Cristina, era tabú. Con el ciclo de Let’s Change, la sociedad impuso la agenda, se liberó el debate pero no hubo una decisión presidencial y con Alberto Fernández hay una decisión presidencial. El hecho de que un presidente diga que este proceso debe ser legalizado ha generado tranquilidad. Esperamos que sea este año. Esperemos que a partir de agosto en adelante podamos volver a cierta normalidad.



Fuente: Telam | Ver noticia

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